En un mundo de openclaw, codex, claude code/cowork, manus y otros sistemas agentes, está quedando claro que el futuro del software debe ser API-first, pero también permitir la interacción humana para la verificación, la colaboración con agentes y personas, y trabajar en el resultado. Generalmente ha sido el caso que el software se creó primero para las personas, y luego las APIs se exponen para que otros sistemas se conecten a esa herramienta o datos. Pero si imaginamos un mundo donde los agentes de IA hacen 10 o 100 veces más trabajo con software que las personas, entonces este paradigma se invierte. El software se convierte en API-first, con formas de que los humanos puedan trabajar eficazmente con el agente, ya sea a través de una interfaz de usuario cuando sea relevante o mediante chat. Si no estás enfocado en API, entonces casi estás muerto a la hora de los agentes.