Decides tener un hijo. Entonces todo se descontrola. Llega algo indefenso y al instante entregas tu existencia a su bienestar. Amas más de lo que creías posible. Las noches sin dormir y las necesidades interminables te exigen romper. No importa. El amor solo se profundiza. Maduran y, hagas lo que hagas, desafían tus planes. nunca imaginé que tendría un mejor amigo y que sería tan bueno.