Aquí todo el mundo se está perdiendo la verdadera historia. Project Genie genera "mundos" de 60 segundos a 720p y 20 FPS. A veces los personajes atraviesan paredes. La física no es física, son patrones inferidos a partir de datos de entrenamiento en vídeo. El propio Google lo llama "no un motor de juegos". No puedes construir mecánicas de juego, estados de guardado o sistemas de inventario con él. Una reseña la calificó de "más parecida a una viñeta interactiva que a un mundo en el que puedas habitar de verdad." Viñeta interactiva. Eso fue lo que vaporizó 8.000 millones de dólares en capitalización bursátil hoy en Unity, Take-Two, Roblox y CD Projekt. Unity cayó un 22%. Su peor caída en un solo día desde 2022. Para un prototipo de investigación que admite, en su propio blog de lanzamiento, que ni siquiera puede renderizar texto legible. La encuesta de la GDC de esta semana reveló que el 52% de los desarrolladores de videojuegos piensa que la IA está afectando negativamente a la industria, frente al 18% de hace dos años. Un empleado de operaciones de aprendizaje automático fue citado diciendo: "Estamos trabajando intencionadamente en una plataforma que dejará a todos los desarrolladores sin trabajo y permitirá a los niños animar y dirigir su propio contenido." Esa cita me sacó el miedo. Pero Project Genie no puede hacer Wordle. Genera simuladores de caminata alucinatorios que se estropean tras un minuto. Los inversores acaban de revalorar toda la industria del desarrollo de videojuegos en lugar de una demo tecnológica que compite con un protector de pantalla.