No quiero volverme rico para poder comprar un reloj Rolex o un Lamborghini. Quiero volverme rico para poder controlar mi tiempo. Ir a correr largas distancias el martes por la mañana, o descansar por la tarde para pasar tiempo con la familia. Centrarme en lo que realmente importa. Y no en tonterías materialistas. La vida es corta.