El caos en las políticas es una variable económica. Cuando los líderes amenazan a la Fed, despiden al jefe de la BLS, imponen aranceles y luego los revierten, y agitan sables, nadie sabe la noticia de mañana. La incertidumbre hace que las empresas retrasen la contratación/inversión, y los hogares retrasen compras importantes.