La razón por la que se puede ganar así en la espera es, en esencia, debido a la cultura específica que ya existe en BSC. La narrativa de los dos santos y el perro dorado se ha convertido en una forma de juego que ha sido repetidamente validada y altamente consensuada en el mercado de BSC. Actualmente, en BN, además de Hakimi y los pingüinos, casi todos son extensiones y periféricos del sistema de los dos santos. Y precisamente por eso, la certeza del mercado se ha elevado mucho. Así que en realidad no se puede culpar a nadie, cada participante es un tornillo que contribuye a que esta cultura funcione.