Hay un punto que es muy fácil de pasar por alto, pero que conlleva un alto riesgo legal, y debe ser recordado por separado: No es necesario que seas el "cerebro" o que "te lleves el dinero y huyas"; si has asumido un papel clave en la cadena de este tipo de casos, como atraer tráfico, utilizar un discurso persuasivo, recomendar, realizar transferencias en nombre de otros o ayudar a recibir pagos, podrías ser considerado cómplice o coautor del delito. Puedes argumentar que solo estabas ayudando a presentar a alguien, que solo estabas haciendo una transferencia de criptomonedas y que no obtuviste muchas ganancias; Estas afirmaciones, en el contexto del derecho penal, no son razones seguras. Lo que le interesa a la justicia no es cuánto dinero has recibido, sino si sabías o debías saber que las acciones relacionadas eran ilegales, pero aun así participaste en los aspectos clave. Las transferencias en la cadena, la intermediación de fondos y la recomendación de plataformas pueden convertirse en nodos de riesgo penal. Espero que los amigos que trabajan en el mundo de las criptomonedas tengan una clara conciencia de esto: El riesgo del mercado puede ser asumido por uno mismo, pero el riesgo legal, una vez que se cruza la línea, a menudo tiene un costo mucho mayor de lo que se imagina el día que estalla la crisis.