“Nuestros criminales son los mejores”, “nadie puede contra nuestros criminales”, “nuestro país es tan, pero tan grande que estamos condenados a vivir en el terror”, “ningún país grande puede acabar con el crimen”, “los países que son mucho más grandes que el nuestro con bajas tasas de criminalidad no cuentan”. Las idioteces que se leen a veces. Pero bueno, cada quien cosecha lo que siembra. Ojalá algún día piensen diferente.