Yann LeCun dice que el verdadero riesgo de la IA no es la extinción ni los robots asesinos, sino la concentración de energía. Si la IA se convierte en nuestra principal fuente de información, quien la controla controla la realidad. Por eso defiende la IA de código abierto. Un futuro libre no puede construirse sobre cajas negras que pertenecen a unos pocos. El código abierto es libertad de expresión digital.