La crisis crediticia de China está empeorando: Los nuevos préstamos bancarios en China bajaron -1,83 billones de yuanes en 2025, o un -10%, hasta 16,27 billones de yuanes, el valor más bajo desde 2018. Esto marca su segundo descenso anual consecutivo. China ha estado en una prolongada desaceleración crediticia desde principios de 2023, con la economía atrapada en una espiral deflacionaria. La debilidad ha sido impulsada por la baja demanda de los prestatarios, ya que la débil confianza del consumidor y la disminución de la inversión empresarial han erosionado el apetito por nuevas deudas. El momento de China en 2008 es ahora.