La era de la remigración acaba de comenzar. Lo que vemos ante nosotros es solo el preludio. Cuando todo esté dicho y hecho—en una década o lo que sea que lleve—los agentes sobre el terreno que participan en la reversión de la migración de reemplazo, y los líderes políticos y administrativos que toman estas decisiones, deben ser vistos como héroes mayores de los que nos enseñaron a ver a los participantes en la Segunda Guerra Mundial.