Elizabeth Warren promovió donaciones para las víctimas de incendios forestales en Los Ángeles, pero los fondos se destinaron a través de ActBlue, una plataforma demócrata de recaudación de fondos que cobra una cuota del 3,95% por cada contribución. En lugar de enviar dinero directamente a organizaciones de ayuda contra incendios, la campaña de Warren dirigió donaciones a un procesador partidista que desvia una parte de los fondos. Esta controversia ha sido en gran medida ignorada por los medios de comunicación convencionales, a pesar de las pruebas claras.