Los demócratas están impulsando una Ley de Revisión del Congreso que derogaría una norma diseñada para reducir los costes sanitarios y proteger a los contribuyentes. Saben que sus esfuerzos subirían los precios, debilitarían la supervisión y abrirían la puerta al desperdicio, el fraude y el abuso. En lugar de proteger a los pacientes, están anteponiendo la política a las personas.