Mirando el IPC, faltan datos de los primeros meses, el ruido sigue siendo muy fuerte y no es en los datos en los que se centra la Fed, así que no hay necesidad de interpretarlo demasiado. El riesgo que hay que tener en cuenta a corto plazo últimamente es que el yen haya superado los 159, y 160 es el resultado final del Banco de Japón, y está a punto de empezar a golpear la boca.