Estados Unidos y China están atrapados en una guerra blanda. Están jugando una partida global de ajedrez, incluyendo políticas económicas, propaganda y control de activos estratégicos. Cuando ves el mundo desde esta perspectiva, muchas de las decisiones de ambos países tienen mucho más sentido. Las dos superpotencias no quieren enfrentarse directamente en una guerra cinética. Sin embargo, ambos entienden que la batalla del siglo XXI estará determinada por esta guerra blanda. Dos ideologías en competencia: - Colectivismo vs individualismo - Capitalismo vs socialismo - Democracia vs comunismo Ningún activo está fuera de juego. Ninguna decisión es demasiado grande ni demasiado loca. Y no hay trofeo para el segundo puesto. El ganador domina el mundo durante el próximo siglo.